1. La realidad virtual
es una realidad distinta y la realidad aumentada transforma la actual
La realidad virtual
"traslada" al usuario a una realidad diferente de la suya: permite
viajar en el tiempo y el espacio, volar o sumergirse en el océano. Ofrece una
experiencia en un mundo paralelo y diferente en el que puede interactuar.
En el caso de la
realidad aumentada se aprovecha el entorno más cercano del usuario para
ofrecerle información digital sobre el mundo real, complementando lo que
percibe a través de sus sentidos.
2. La realidad virtual
requiere siempre de un dispositivo
La tecnología sobre la
que se basa la realidad virtual es la antigua metodología de la estereoscopia:
en ella se muestra una imagen ligeramente diferente a cada ojo, ofreciendo así
una sensación tridimensional. Se requiere un dispositivo que aísle visualmente
al usuario del mundo real, como por ejemplo las gafas Oculus Rift. Además
de los efectos visuales, se conecta también a unos guantes y permite
interactuar con la realidad, tocando objetos o realizando otras acciones.
La realidad aumentadano
necesita de un dispositivo llevado por el usuario. En ocasiones puede ser el
teléfono móvil o una pantalla interactiva los que ofrezcan la posibilidad de
iniciar la realidad aumentada en el lugar donde se encuentre el usuario. No
obstante, algunas empresas sí están desarrollando dispositivos específicos de
realidad aumentada para hacer la experiencia más interactiva.
3. La realidad
aumentada ha encontrado usos más diversos
Mientras la realidad
virtual está ahora limitada al entretenimiento digital, la realidad aumentada
ha encontrado aplicaciones en campos como el deporte, la medicina y la
información. En el campo médico, permite por ejemplo visualizar los vasos
sanguíneos, proyectándolos sobre la piel para facilitar el trabajo del personal
sanitario. La AR tiene además usos educativos: WordLens reconoce
mediante la cámara del móvil un texto para traducirlo al idioma requerido por
el usuario.
4. La realidad virtual
es ahora más compleja que la aumentada… pero la tendencia se invertirá
La realidad virtual
está limitada actualmente por el dispositivo que requiere para la inmersión del
usuario, que aún está en desarrollo.
Resulta sin embargo
curioso ver que para la realidad aumentada Microsoft también está
lanzando HoloLens, unas gafas que buscan liberar al usuario del
uso de la pantalla fija, con proyecciones holográficas sobre otros elementos
como pueden ser una pared o una mesa.
5. La realidad virtual
basa su negocio en la venta del producto y la realidad aumentada, en la
interacción
Los dispositivos de
realidad virtual disponibles tienen un precio de entre 600 y 800 euros
aproximadamente. El usuario puede entonces adquirir películas y videojuegos con
los que utilizarlos y experimentar así esa realidad paralela. En la mayoría de
los casos, la transacción comercial termina allí.
En el caso de la
realidad aumentada en cambio, la relación comercial se vincula a la venta
online de productos y servicios. Una aplicación para organizar el mobiliario de
un salón puede tener enlazada la versión online de la tienda de muebles,
facilitando la compra instantánea de los artículos que necesitemos.
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